En mi corea mental,
Hay un bloqueo bestial,
Y desde mi ciudad,
Solo a veces recuerdo a mi sur.
Así es mi identidad,
Muñecas rusas que no acaban jamás.
Un laberinto irreal, donde solo una voz me guió, eras tú.

Querías mostrarme al exterior.
Tú ilusionista, un gran error.
Dijiste “nadie escucha aquí,
Y aún menos nos ven,
Si siguen ignorándonos van a saber,
Que un día atacaremos en forma de alud.
¿Por qué nos cuesta tanto cambiar de actitud?”

Y generé más tensión,
Y me hice nudos de inaudita opresión,
Cuando empecé a notar,
Un deseo inhumano hacia ti.
Busqué las ganas y también un plan,
Romper mis diques de seguridad,
Pero antes de decidirme a hablar,
Elegía un vuelo raso para huir de tu radar.

Mi mecanismo de horror,
Volvió a engullir mi tensión.
Intuyo que si hablo va a ser de una vez,
Y tanto que he aguantado así,
No lo haré bien.
No pongo de mi parte ni aporto más luz
¿Por qué me cuesta tanto cambiar de actitud?

Como un sueño fractal,
Quisiera explosionar,
Millones de sonidos
Que pudieran ampliarte un “gracias”.
Sería un gran paso más,
Para la humanidad,
Mostrar mi cara oculta a los demás.
Ser actitud. Mer actitud. más actitud.

Es como cuando sueñas que nadie te ve.
Y sigues dando pistas, por si alguna vez…
Y sé que no funcionará si estamos sin ser.
El hambre invisible en su escudo de piel.

Vídeo incorreto?